Del 14 al 17 de mayo, tuvimos el privilegio de formar parte de Expoliva 2025, la feria internacional del aceite de oliva que cada dos años convierte a Jaén en el corazón mundial del AOVE. Para nosotros, como Hacienda Tucán, fue mucho más que una feria: fue un punto de encuentro, una celebración y una recarga de energía. 🫒
Llegamos con ilusión, muchas ganas y nuestras botellas cargadas de historia. Y lo que vivimos superó cualquier expectativa. Desde el primer momento, sentimos el cariño de la gente que se acercaba al stand, preguntaba, probaba, y nos regalaba palabras que nos llevamos grabadas. Nos dimos cuenta, una vez más, de que nuestro aceite no solo se saborea, también se siente.
Durante esos días compartimos espacio con productores de toda España y del mundo, aprendimos de otros proyectos, nos empapamos de ideas nuevas y, sobre todo, reafirmamos lo que somos: una almazara pequeña, sí, pero con un compromiso enorme con la calidad, el campo y nuestra tierra.
Tuvimos la oportunidad de participar en catas, charlas, presentaciones… y de contar nuestra historia a quienes no la conocían. Porque detrás de cada botella de Hacienda Tucán, hay familias, hay campo, hay trabajo y hay mucha pasión.
Nos volvimos a casa con una mezcla de cansancio y felicidad. Cansancio del bueno, de ese que solo deja la satisfacción de haber estado donde teníamos que estar. Y felicidad por todo lo compartido, lo aprendido y lo vivido.
Gracias de corazón a todos los que nos visitasteis, a quienes os llevasteis una botella (o varias 😉), a los que nos disteis palabras de aliento y a los compañeros que hacen de Expoliva un evento tan especial.
Volvemos con la maleta llena de motivación, con nuevas ideas y con más ganas que nunca de seguir haciendo lo que amamos: crear un aceite honesto, de verdad, que hable de nuestras raíces.
Nos vemos en la próxima. Mientras tanto, ¡seguimos trabajando con el alma desde Hacienda Tucán!
